sábado, 14 de abril de 2012

Cosas estúpidas que hacemos cuando tenemos miedo.

Hola bloggeros de la red. Después de tanta charla sobre cosas tristes, malas y demás... Os traigo una pequeña lista de las cosas estúpidas que solemos hacer cuando nos asustamos, o tenemos miedo. Porque vamos a ver, tú estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡Hombre, por favor! ¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontrásemos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?: -Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no? -A ver, hay que ganarse las lentejas. -¡Pero hombre de Dios! Salga de ahí que se va a quedar frío. Ande, suba, que va a coger asma con tanta pelusilla. Máteme en la cama, que estará más cómodo. Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro? Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, 'acojonao', en ropa interior, y preguntas: -¿Hay alguien? ¿Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar? Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque lo demás ya lo has registrado y, ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, te dé a gusto. ¡Ay! Otra. Vas en un coche y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuese Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tú acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta. Ya se puede estampar si quiere, que tu vas cogido a la asita... En esta situación, las madres lo que hacen es que se agarran al bolso y se lo ponen delante, como si fuera un airbag. ¿Y cuando vas en bicicleta bajando una cuesta y aquello se embala? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te descontrolas del todo, sueltas también las manos del manillar. Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar? ¿Que vas a salir volando como E.T.? Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el culo tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra: tienes que bajar al garaje y no hay luz. Empiezas a pensar en fantasmas o en si habrá alguien escondido y, ¿qué haces? Cantar. ¡Miedo, tengo miedo, no lo sabes tú muy biebebeben! Eso es, da más datos. Lanza una bengala. ¿Y qué pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atracar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: "Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, qué nochecita llevo". Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa?, ¿que los atracadores sólo atracan en la acera de los pares? ¡Ay! No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta, el hombre no tiene problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador. Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado. Si viene un coche hacia ti y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto. Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco: -¡¡Que se me queman los huevos!! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos: -¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? Y luego está lo de cagarse de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y más inútil que cagarse de miedo? Bueno, sí, morirse de miedo. Ahora, eso sí, ¡que me esperen muchos años! Besos y abrazos a mis lectores ;)

La cruda realidad.

Entendí que el amor es algo bastante complicado ¿Por qué sentimos "mariposas" en el estómago cuando pensamos o estamos con esa persona de la cual estamos enamorados? ¿Por qué cuando te enamoras sientes que no hay cosa más importante en el mundo que él/ella? Sé que el amor no entiende de edades, ni de distancia. Pero realmente nos da igual lo que el amor entienda por esas cosas. Siempre nos importarán, como personas que somos. Cuando te enamoras de una persona que no para de hacerte daño dudáis varias veces en qué hacer. La decisión es vuestra, escucha a tu corazón, amas a esa persona, pero ¿realmente merece la pena todo este sufrimiento? "No andar llorando por los rincones será fundamental." Un buen consejo, algo que nos debemos aplicar. Te duele, no sabes qué hacer, sientes que estás perdido/a y no te queda más remedio que rendirte. Si hoy lo ves todo oscuro, levanta de ese rincón en el que estás sentado, camina con las manos por delante, no tropezarás si confías en ti mismo porque... ¿En quién más puedes confiar? Sinceramente, en nadie. Todos te fallaran, todas aquellas personas que llamas "amigos" te dejaran tirado/a cuando ya no te necesiten, pero descuida, volverán a ti cuando tengan algún problema, cuando no les queda nadie con quién hablar. La gente puede ser cruel, despiadada. No te queda nadie más que tú. Olvidas que en esta vida hay demasiados actores que no han conseguido un papel en su vida, pero sí en la tuya. Se dicen llamar amigos, esos son los peores.

viernes, 13 de abril de 2012

Totalmente real.

Una importante historia que marcó mi vida De un chico que conoció a una chica Todos los días hablaban y sus vidas se contaban mientras se conocían ellos inconscientemente se enamoraban felices se veían pues habían conocido a alguien que querían Se miraban y sonreían y el amor los invadía nadie lo entendía pues era amarse cada día ellos conocieron el verdadero amor aquel que se desea con verdadera razón dos amigos enamorados que un día se hablaron y sin pensarlo juntos se quedaron Un beso se dieron y los dos amigos a novios sí llegaron todas las noches rezan para que el amor continúe siempre una eternidad una vida y algo más Simplificando la vida y dando razones para sonreír los dos enamorados se tuvieron que ir por horas se separaron y no podían aguantarlo pues echándose de menos pensaban en sus cuartos -Nunca me dejes dijo su amiga a la cual amaba +No te dejaré nunca dijo él que sabía lo que pasaba no me falles, no me olvides, ten en cuenta que por mi vives entrégame tu vida y regálame tus días de tristeza que yo haré que salga el sol en cualquier bache del día ahí para ayudarte estaré yo...

Lo que siento.

Echo de menos las mañanas en las que me levantaba y llegaba a pensar que no me podía pasar nada peor, y no me pasaba nada, pero ahora cuánto menos pienso en que algo peor me puede llegar a pasar, me pasa. Y es que es inevitable ver como las cosas que sin quererlo pasan y tú no puedes hacer nada para impedirlo, que sabes que están ahí, pero que no las ves. A veces me parece imposible todo aquello por lo cual estos días son grises, días que me tienen totalmente confusa... Y todo parecía más fácil cuando mi capacidad mental solo llegaba a entender dos simples palabras... Todo era tan fácil, tan distinto....

¡Chiste del mes!

Dos campesinos, Juan y Maria, que se preparan para ir al Campo a realizar sus tareas, comienzan la siguiente conversación: - Oye Juan?? como es eso de la reencarnación?? - Ay, Maria. Súbete a la burra, aquí junto a mi, y en el camino te lo explico. - Una vez en camino, cabalgando ya los dos sobre la burra, Juan le dice: - Mira, Maria ves aquella vaca? Esa puede ser tu tía Gertrudis en esta su nueva vida. Y a continuación dice: - Mira, ves esos cerdos que están ahí en el barro?? Pueden ser tu tío José y tu hermano Paco, los que se ahogaron en el río. Y a Maria se le va calentando la sangre. - Mira Maria ves a aquel perro roñoso?? Pues ese puede ser tu primo Cipriano. De repente Maria comienza a llorar y Juan sorprendido le pregunta: - porque lloras? Ella le contesta: - Ay Juan, me siento muy triste… - Pero por que Maria? - Porque a lo mejor venimos sentados encima de TU PUTA MADRE!!!

La adolescencia.

Eres un Adolescente. Te enamoras de alguien que tal vez no sabe tu nombre.Tu corazón dirige a tu cerebro.Te sientes mal contigo mismo.Te puedes despertar comiéndote el mundo o comiéndote el suelo.Estas perdido y no sabes que camino seguir.Dices que te gusta estar solo, pero necesitas mucha gente cerca. Odias la distancia y la música es la única que entiende.

Mis memorias.

Pensé y planeé maneras de desaparecer del mundo, incluso lo intenté varias veces. Pero cuando haces una promesa a una persona que quisiste tanto con el corazón, no puedes fallar.
Antes de que mi tío muriera, le prometí que seguiría adelante, que cuidaría de mi abuela, que maduraría, que crecería como persona, que seguiría aquí, demostrándole, demostrándome a mí y al mundo que puedo ser fuerte, que puedo caer varias veces, pero levantarme SIEMPRE.
Cada noche, cuando mis padres duermen, abro la puerta de mi casa y salgo a tomar el aire. Miro al cielo y pienso que hay alguien ahí que me está escuchando y que podrá ayudarme. No es verdad, ¿la única persona que puede ayudarme? yo, nadie más lo hará. Siempre que cierro los ojos intento recordar cómo llegué aquí, recordar los mejores momentos de mi vida, los más felices... No sabéis cuanto duele no recordar ni siquiera eso.
Lo único que recuerdo de mi pasado es que... La soledad siempre ha sido mi amiga.
En estos tiempos no puedes confiar en nadie, nadie es tu amigo, nadie se molestará por hacerte sentir bien cuando estás mal.
Lo que nunca debo olvidar es que a pesar de todo tengo que seguir en pie, he de mantenerme fuerte.

La playa.

Si supones que el universo es infinito, debes convenir en que hay un infinito número de probabilidades de que las cosas ocurran.
Bien. Si las probabilidades de que algo suceda son infinitas, entonces sucederá, por muy improbable que nos parezca. Eso significa que en algún lugar del espacio hay otro planeta que por una serie increíble de coincidencias se ha desarrollado del mismo modo que el nuestro. Hasta el mínimo detalle.
Hay un planeta igual a éste, excepto que ese árbol de allí
está medio metro a la derecha. Y otro en que está medio metro a la izquierda. De hecho, hay planetas que solo se diferencian por un infinito número de variaciones respecto a ese árbol particular, a lo largo de un tiempo infinito...
Quizá, tú, en otro planeta seas una estrella de cine que vive en Beverly Hills y el año pasado te llevaste todos los Oscar. Pero no olvides que en algún otro lugar tu película fue un absoluto fracaso, un completo desastre. Los críticos te pusieron por los suelos, la productora perdió una fortuna y tú te entregaste a la bebida y al Valium. Algo horroroso.
Hoy hay un montón de mundos de los que podría hablarte.
Pero prefiero que los descubras tú mismo.