miércoles, 12 de septiembre de 2012
¡NO a los suicidios!
Llorando corría hacia su habitación. Se encerraba con llave porque no quería saber nada de lo que pasara a su alrededor. Se sentaba en una esquina oscura, se sentía mal al pensar que a nadie le importaba ella. Sufría buylling, todos se reían de ella por ser diferente, por tener sueños, porque no era perfecta, porque era una persona... Miraba como la luz de la luna a través de su ventana hacía brillar las tijeras colocadas a varios metros de aquella fría esquina en la que ella se encotraba sentada. Desalmada por no querer seguir viviendo las cogió.
Estaba mirándolas aténtamente mientras lloraba y pensaba en todas las cosas malas que le habían pasado, en todos los insultos, en sus errores y lamentaba no poder ser como ellos querían que fuese. Perfecta.
Presionaba fuertemente las tijeras contra su muñeca, susurraba que no quería seguir viviendo, no quería seguir sufriendo de esa manera. Le costaba entender por qué eran tan malos con ella...
"Adiós" susurró mientras hacía un profundo corte en su muñeca del que la sangre empezó a salir rápidamente.
No escribió su carta de suicidio, más, no tenía nada que decir.
A la mañana siguiente su madre golpeó la puerta fuertemente para que la chica despertará, era jueves y ella debía ir a clase.
Al ver que su hija no contestaba, la madré volvió a golpear la puerta una vez más.
Silencio. Enfadada, su madre abrió la puerta. Al verla pegó un grito ahogado y corrió a abrazarla.
Su padre entró corriendo en la habitación asustado por el grito de su mamá. Cuando la vió tirada en el suelo rodeada de sangre empezó a llorar y mientras llamaba al número de emergéncias, le colocaba una mano en el hombro a su madre.
Ellos, sus familiares, la gente que le hacía buylling y personas que la conocieron, se sintieron tan culpables de su muerte que sus vidas cambiaron completamente. La que la llamaba gorda ahora es anoréxica, el que le decía fea ahora se cambió de colegio, el que no paraba de tirarle bolitas de papel en clase ahora es un marginado... Su madre lleva dos semanas sin dormir y sin entrar a su habitación, la cual lleva cerrada desde el día de su muerte. Ella se siente culpable por todas esas veces que le gritó y le dijo que no. Su padre ya no tiene ganas de levantarse de la cama y ha dejado el trabajo. Su hermana pequeña, aquella niña que le robaba las cosas, le gritaba que la odiaba, aún así ella la veía como una herína, como un modelo a seguir, la admiraba. Ahora ella se lamenta de no haberle dicho lo mucho que la quería. Su hermano mayor, el chico que siempre le gastaba bromas, ahora está encerrado en su habitación golpeando la pared y rompiendo sus cosas.
Esa chica no pensó que podía sert an importante en la vida de todos los que la conocían, pero lo era. Ella era muy importante para ellos, pero no se lo demostraron porque nunca creyeron que se fuese tan pronto. Ahora imagínate por un momento que esa chica eres tú...
Ellos te quieren y sufrirán tu perdida. Sí, puede que tú dejes de sufrir y acabes con todo, pero ellos... Ellos lo van a pasar mucho peor.
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